viernes, 26 de junio de 2009

Primer Día

Cuando pisamos por primera vez el suelo, tomamos aire y nos miramos largamente.
El cielo estaba tan celeste como el cielo puede estar.
Respirar resultaba tan pesado como todas y cada una de las millones de veces anteriores en que habíamos caído en la monótona acción.
Recién entonces caimos... en la cuenta hasta dónde habíamos llegado.
Recién entonces... caimos en la cuenta de quiénes éramos.
Recién... entonces caimos en la cuenta que solo dándonos cuenta de quieners éramos, podíamos llegar a ser.
Recien entonces cada uno de nosotros afirmó los pies en la tierra, sobre el polvo y exalamos el aire contenido.

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